Contamos con 30 años de experiencia en el desarrollo de soluciones autoadhesivas, consolidando una trayectoria marcada por la innovación, la calidad y el compromiso.
Disponemos de una planta modelo de 5.800 m² en el barrio porteño de Pompeya, equipada con maquinaria de última generación de origen europeo y norteamericano.
Un equipo de más de 40 profesionales especializados fabrica e imprime cada día etiquetas y cintas autoadhesivas que identifican a las principales marcas del mercado argentino.
La combinación de tecnología, infraestructura y conocimiento técnico nos permite ofrecer productos confiables, procesos eficientes y un servicio de excelencia.
Desde nuestros inicios, en ETI Argentina crecimos impulsados por la innovación y el compromiso con la calidad.
Consolidamos nuestra trayectoria ofreciendo etiquetas y cintas que acompañan los procesos productivos de cientos de empresas en todo el país, construyendo relaciones basadas en la confianza, la tecnología y la mejora continua.
En 1997, un grupo de 6 personas apasionadas y comprometidas inició el proyecto de lo que hoy es la empresa. Con un enfoque en la fabricación de etiquetas para balanzas electrónicas de supermercado, el equipo comenzó con un taller modesto, lleno de sueños y esfuerzo.
El siguiente gran paso fue la incorporación de impresión en hasta 3 colores, ampliando las opciones para los clientes y mejorando la calidad estética de las etiquetas. Este avance permitió a la empresa entrar en nuevos mercados y diversificar su oferta.
En 2006, la empresa se trasladó a una nueva planta más grande, de 5700 m², lo que permitió seguir expandiendo sus capacidades productivas. Este espacio adicional facilitó la incorporación de más equipos y la optimización de los procesos de fabricación.
En 2023, la empresa adquirió su primera máquina OFFSET DIGITAL, un avance significativo que le permitió abarcar una amplia gama de etiquetas y responder con mayor eficacia a la creciente demanda de los clientes. Esta tecnología de vanguardia posibilitó una mayor precisión, velocidad y versatilidad en la producción de etiquetas.
Con el objetivo de mejorar la producción, la empresa adquirió su primera máquina troqueladora FLEXOGRÁFICA, lo que permitió optimizar los procesos y garantizar una mayor precisión en la fabricación de etiquetas.
A finales de 1998, la empresa compró su primera máquina modular, permitiendo la impresión de etiquetas con hasta 7 colores. Esta innovación marcó un antes y un después en la capacidad de producción, aumentando la calidad y complejidad de los productos ofrecidos.
A lo largo de los años, la empresa continuó creciendo, incorporando equipos modulares que ampliaron su capacidad productiva y la gama de opciones disponibles para los clientes, siempre con el objetivo de mantener la alta calidad y flexibilidad en las producciones.